El bartender argentino que convirtió a la hospitalidad en el corazón de la coctelería

Sebastián García se consolida como referente al priorizar la experiencia más allá de la técnica para las recetas. Laureado internacionalmente, sostuvo en diálogo con Infobae que lo que permanece en la memoria no es solo el sabor de cada trago, sino la calidez con la que es recibido quien se sienta en la barra

24 de febrero de 2026

El Día Mundial del Bartender pone en primer plano a quienes transforman la barra en un espacio de encuentro, técnica y creatividad.

En ese sentido, la figura del argentino Sebastián García destaca no solo por la calidad de sus creaciones, sino por su énfasis en la experiencia integral y en la hospitalidad, una visión que lo ha convertido en uno de los referentes de la coctelería global.

García lo tiene claro: lo que permanece en la memoria de un cliente no es solo el sabor de un cóctel. Suele precisarlo con un mantra que ya es sello propio: "La persona no te recordará por lo que le preparaste, sino por lo que le hiciste sentir". Para él, cada trago es apenas el punto de partida de una vivencia que busca dejar huella.

"Mi visión siempre fue que la hospitalidad es una forma de respeto profundo. No es servir. Es recibir. La hospitalidad está por encima del ego creativo. Un gran trago sin calidez es solo líquido", le dijo a Infobae.


La coctelería moderna apuesta a la innovación sin perder la tradición, combinando técnicas contemporáneas e identidad local

"Hoy el bartender dejó de ser solamente quien ejecuta recetas. Es curador cultural, anfitrión emocional y, muchas veces, embajador de su ciudad. En la escena internacional, el bartender es alguien que interpreta tendencias globales pero las traduce con identidad local. La barra ya no es solo técnica: es narrativa, estética y hospitalidad consciente. El gran desafío global no es la creatividad. Es no perder el alma", consideró.

Este especialista redefine la función del bartender y acuña el término "cantinero", una denominación que conjuga tradición con un abordaje contemporáneo del rubro.


Innovación y tradición en la barra argentina

De acuerdo con García "vivimos una era de redes sociales, rankings y presión por la novedad constante. El riesgo es confundir espectáculo con hospitalidad. El verdadero bartender del futuro no será el que haga más espuma, sino el que genere más memoria".


Además de conquistar los paladares locales, García ha consolidado su lugar en escenarios internacionales. La revista Drinks International lo ha incluido dentro de las cien personalidades más influyentes del universo bartender global. Consultado sobre cómo ve a la coctelería argentina, respondió: "El país hoy tiene algo que el mundo valora muchísimo: personalidad. Tenemos producto, técnica y talento. Pero lo que nos diferencia es la pasión y la capacidad de contar historias desde Buenos Aires hacia el mundo. Veo una coctelería más madura, más conceptual, más conectada con el arte, la música y la gastronomía. Menos copia, más identidad".


El concepto de hospitalidad, según García, supera el acto de servir y prioriza la conexión y el recuerdo en cada cóctel

"A quienes quieren innovar les diría: innovar no es romper todo. Es entender primero la tradición. No se puede ser rebelde si no conocés lo clásico". En ese sentido, una síntesis de su filosofía se ha visto en Tradition & Rebellion, un rooftop bar de coctelería y cocina internacional ubicado en Puerto Madero. Bajo su mirada, esta zona de Buenos Aires "es símbolo de modernidad y proyección internacional". Con esta idea en mente, busca "que el espacio converse con la coctelería global, pero sin perder nuestra identidad porteña".

"Hay técnica contemporánea, estética cuidada y una narrativa clara: respetar el pasado, pero no pedirle permiso para crear el futuro. Quiero que alguien que venga de Londres, Nueva York o Singapur sienta nivel internacional. Y que alguien de Buenos Aires sienta orgullo", sumó.


La escena de coctelería argentina se caracteriza por su personalidad, pasión y creatividad, posicionándose con fuerza en el ámbito global

En cada uno de los bares en los que despliega su creatividad y su experiencia, García propone una mirada innovadora de la coctelería, y aquí no es la excepción. Así lo explicó: "En Presidente, la identidad nace del viaje, del glamour clásico y del detalle como religión. En Nobel, la inspiración es la ciencia, la precisión y la elegancia silenciosa. En Tradition & Rebellion, el diálogo es más visceral: tradición como raíz, rebeldía como motor. Los tres espacios tienen estéticas distintas, pero comparten algo: la experiencia está diseñada para que el cliente se sienta protagonista, no espectador".

La hospitalidad, según García, es inseparable de la excelencia en la coctelería. "Nuestro trabajo es mostrarle al cliente que hay un mundo de ingredientes que quedan increíbles en un vaso. Hoy en día, un cóctel ideal es aquel que oficia como conector con la persona", planteó en una nota anterior a Infobae.


Los bares de Seba García muestran la diversidad creativa y la apuesta por experiencias únicas

De este modo, para este cantinero, el cóctel ideal no radica únicamente en proporciones y técnica, sino que surge del ambiente, la luz, la música y la atención personalizada. Su hospitalidad y elegancia marcan una diferencia, destacando el rol del bartender como creador de experiencias antes que técnico de barra.


Orígenes y formación de un referente

Su trayectoria profesional está signada por la dedicación desde sus primeros pasos, influenciado por una impronta familiar ligada a la gastronomía y al trabajo. Su compromiso con el oficio lo convierte en referente para nuevas generaciones de bartenders y mixólogos que hoy demandan una experiencia más profunda y personalizada tras la barra.


La formación de García en gastronomía, impulsada por su familia, consolidó la base profesional que hoy lo hace referente de nuevas generaciones de bartenders

García nació en Castelar, en el oeste del Gran Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, y creció rodeado por una familia abocada a la cocina. Su padre, Manolo, tenía una fábrica de pastas, y su madre, Marta Inés, trabajaba en un restaurante del Delta de Tigre durante los fines de semana. El vínculo con la gastronomía nació en esos años, a partir del contacto directo con ingredientes frescos y el ejemplo de trabajo de sus padres y abuelos.

Recordó los talleres en la escuela primaria, donde ya prefería la cocina a otras actividades. "Los viernes, en la última hora del colegio, había un taller de fútbol para niños y otro de cocina para niñas; estaba todo bien separadito. No obstante, yo iba al taller con las niñas, al de cocina. En ese momento sentía que me gustaba algo asociado al tema", compartió García anteriormente. "Con mis padres vivíamos en la casa de atrás, y en la de adelante vivían mis abuelos españoles, que vinieron a la Argentina en la posguerra. Ellos tenían su propia huerta y comíamos ingredientes naturales de ahí. Eso siempre me interesó y me llamó la atención", añadió.


El Día Mundial del Bartender destaca la importancia de la hospitalidad y la creatividad en la coctelería actual

Fue determinante la sugerencia de su madre para que se anotara en una escuela municipal de gastronomía en Morón. Así narró el inicio: "Un día ella me dijo que debía ir a hacer la fila a una escuela de gastronomía en Morón, porque si llegaban con los cupos me iba a poder inscribir ahí. Mi mamá sentía que yo tenía que estar en la gastronomía. Me veía por el lado del hijo que comía todo, que no tenía problema en probar cosas raras y que le gustaba cocinar".

Fuente: Infobae

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