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El escándalo de las zapatillas de dormir de los hoteles

El material empleado tarda unos mil años en degradarse

25 de mayo de 2026

El mango del cepillo de dientes que su hotel de lujo le ofrece en el baño es de madera, señal inequívoca de que está usted en un establecimiento sostenible porque tiene una profunda conciencia de que si ese cepillo fuera de plástico dañaría el medio ambiente. Sin embargo, también le está regalando unas zapatillas de dormir que normalmente no emplea nadie y que se tienen que destruir una vez se han utilizado una o dos veces como máximo (Demagogia ecologista sin límites).

The Times de Londres se mete en el asunto porque es la evidencia de cómo el marketing moderno nos lleva al absurdo. El periódico explica que ha seguido el viaje de cientos de millones de estas zapatillas desde las fábricas en el Extremo Oriente hasta los basureros de los lugares turísticos más bellos del mundo, habiendo pasado como mucho unas pocas horas en los pies de algún cliente.

El periódico explica que con una medida de casi 30 centímetros cada zapatilla, sólo los cien mejores hoteles de Londres son capaces de llenar una fila desde Hyde Park en Londres hasta Frankfurt con las zapatillas de un año. Y sólo en Londres hay otros 1.500 hoteles que no se cuentan y que también ofrecen las cómodas zapatillas.

Todas provienen de Yangzhou, en la provincia de Jiangsy, en China. En este lugar se facturan 3.000 millones de euros anuales en todas las variantes de los amenities hoteleros, desde los gorros para el pelo, el cepillo de dientes o las zapatillas. Estas son en un cien por ciento de polipropileno con un material hecho de etileno-vinil acetato (EVA) y tienen un valor de apenas 7 céntimos de euro. El envoltorio tampoco es reciclable. Si el hotel es un poco lujoso, puede que use variantes de slippers que cuestan unos 35 céntimos. Las verdaderamente reciclables valen algo menos de un euro y no son precisamente populares.

El material empleado tarda unos mil años en degradarse, dice el periódico. El EVA es así de resistente. El periódico publica un detallado análisis del impacto de esta contaminación, para demostrar el absurdo de todo el proceso.

No obstante, el mango de madera del cepillo de dientes cumple la función de calmar las conciencias de los clientes más sensibles. Lo de las zapatillas será para otro día.

Fuente: Preferente

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